18 jun. 2012

Dos Décadas

Un día despiertas y te das cuenta que nada ha cambiado, pero a la vez comprendes que ya nada será lo mismo; que decir que todo sigue igual es una gran mentira y vuelves a entender que nada ha cambiado, y te preguntas, entonces ¿qué paso? ¿por qué entonces ya nada es igual? y la respuesta es solo una palabra; EVOLUCIÓN, que las noches que acababan a las 10 se volvieron salidas desveladas, que dejaste los cuentos de hadas para vivir tu propia historia real; que no hay nada que temer que todo estará bien.

Evolucionas y el tiempo pasa; y tienes amigos y crees que siempre estarán allí, que nunca te dejaran, pero así como llegan se van y te das cuenta a quién realmente le importas; y solo evolucionas, te caes, te paras, tropiezas y de nuevo te levantas, y te dan la espalda y te abren puertas, te pasan muchas cosas, te aman, te odian, tu amas, y decides no odiar, sólo decir que no te caen bien; te ilusionas, te decepcionan, te enamoras y caes en la desilusión, obstáculos afrontas, pero aún sigues en la diversión.

Pero llega un momento en donde te das cuenta que ya no hay nadie que decida lo que tienes que hacer, que usar o que decir, y dejas de admirar lo creado y decides crear tus propias cosas, y llega ese momento en donde las presiones ya no son obligaciones sino retos y tienes que vencerlos porque son parte de lo que quieres lograr, y sigues evolucionando y el tiempo pasa, y es tan veloz que ni se nota, y pasan los años y dejaste las salidas desveladas por noches de quemarse las pestañas para lograr tus objetivos; esos objetivos que ves tan lejos y tienen un cronometro en reversa porque pasa otro año más y no sabes sí todo lo que deseas se cumplirá; pero lo intentas y en el camino logras cosas y eres feliz, y conoces gente buena y también mal, te decepcionas pero aprendes a no caer de nuevo en es error y aprendes que es mejor las cosas pasar par no volverte a equivocar; que las cosas malas se recuerdan cuando no quieres que vuelvan y que la amistad no necesita definición tan solo demostración; y lo más importante que sólo tú eres dueño de tu destino y rendirse no es la mejor solución para llegar a la meta.



Y cierras los ojos de nuevo y te das cuenta que esa evolución te llevo a cumplir dos décadas y que has tomado decisiones buenas como también malas, y que eres un ser humano más; y errar es parte del sentido de la vida, y que la felicidad la puedes encontrar en donde menos la esperas y en donde más la entregas; y sigues aprendiendo a sobrevivir en esta selva de cemento en donde sólo tu eres sueño de tu destino; y decides abrir los ojos y seguir evolucionado porque es la ley de la vida; porque ahora eres feliz y quieres seguir siendo feliz...
¡FELIZ!




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